Angola: miles de refugiados de la RDC necesitan ayuda urgente

miércoles, 24 de mayo de 2017 9:41


“La situación aquí es de una emergencia desesperada. Miles de congoleños están huyendo de la República Democrática del Congo buscando refugio en la vecina Angola”, informa Tim Smith, director regional del JRS en África Austral, tras su visita al noreste de Angola. Más de 20 mil personas han cruzado la frontera desde principios de abril escapando de la cada vez mayor violencia de la provincia de Kasai. Las mujeres y los niños conforman la mayoría de los refugiados.

Los refugiados viven en condiciones precarias hacinados en los centros de recepción, principalmente en dos instalaciones de la periferia de Dundo, una ciudad en la frontera congoleña. 

El campamento de Mussungue es un espacio cerrado de viejos hangares que originalmente utilizaba una empresa de diamantes, mientras que Cacanda es un viejo mercado de frutas en las afueras de la ciudad.

A medida que el conflicto se va intensificando y el área experimenta cada vez más inestabilidad, no parece que los congoleños que han huido puedan regresar pronto. Los centros trabajan duramente para dar cabida a las llegadas diarias, y las comunidades locales a lo largo de la frontera están alojando a muchos refugiados. Los recursos de estas comunidades están bajo una presión insoportable y los refugiados necesitan ayuda urgente.

La reubicación de los refugiados y la distribución de la ayuda humanitaria de emergencia son las cuestiones más apremiantes. “La situación aquí es desesperada: los refugiados no tienen comida, tienen poca agua, no hay saneamientos, ni tampoco medicinas”, dijo Tim tras su visita a los dos campamentos. “Grupos de refugiados deambulan a lo largo de la carretera desde y hacia el campamento, la mayoría en busca de comida”.

La actuación de las agencias está ayudando a responder a las necesidades básicas de los refugiados, suministrando alimentos y otros artículos de ayuda. El JRS ya ha empezado a trabajar en el área mediante el acompañamiento psicosocial, ofreciendo asesoría legal y protección a la infancia, así como sensibilizando sobre los peligros del secuestro de niños y niñas.

El JRS también está trabajando en la prevención de la violencia de género en ambos centros, haciéndose cargo de los niños, de los recién nacidos y de los ancianos no acompañados y de los heridos suministrándoles alimentos, ropas, kits de higiene y ayudando en la distribución de alimentos.

El JRS va a consolidar su respuesta mediante un contrato con el ACNUR.