Jóvenes atendidos en Proyecto Hombre presentan comportamientos de riesgo asociados a las TIC

jueves, 11 de mayo de 2017 10:41


  • En estos tres últimos años se ha producido un aumento en la demanda de ayuda por abuso de TIC en menores y jóvenes.
  • El 74% de los/las jóvenes ha comprado su primer móvil entre los 10 y 14 años. 
  • Alrededor de un 20% de los y las menores reconoce abusar del móvil.


Alteraciones en el comportamiento: abandono de tareas escolares y domésticas, apatía, pasividad por el entorno, desorden de horarios, alteración del sueño, conflictividad familiar, conductas pre delictivas…

Trastornos emocionales: inestabilidad emocional, anhedonia, falta de motivación, etc. 

“A diferencia de las sustancias, las TIC forman parte de la vida cotidiana de todos los jóvenes (y de los adultos) y es necesario fomentar una educación de convivencia sana con ellas para evitar el abandono de otras actividades o provocar situaciones de violencia”, concluye el presidente de la Asociación Proyecto Hombre.
 
Desde Proyecto Hombre se trabaja en dos líneas de actuación: prevención e intervención. “Nuestro objetivo en los programas de prevención universal, selectiva e indicada que llevamos a cabo es que los menores y jóvenes hagan un uso responsable de las TIC y las familias aprendan estrategias para saber gestionar las situaciones que se producen”, señala Bononato.
 
Para Proyecto Hombre, el reto pasa por aumentar la conciencia social y política respecto al uso de TIC en menores, que por su situación de especial vulnerabilidad puede poner en riesgo su desarrollo y generar escenarios de mayor regulación y control.
 
El reto de Proyecto Hombre: avanzar hacia la evidencia y la evaluación de este fenómeno
 
El perfil tipo responde a un chico joven, de 16 o 17 años, estudiante, con problemas de comportamiento, sin otras adicciones asociadas y que acude a Proyecto Hombre porque su familia solicita ayuda. El 57,9% de los casos, demanda tratamiento por problemas de comportamiento, conflicto familiar, fracaso escolar, falta de habilidades sociales y agresividad. Por iniciativa propia accede un 7%, mientras que el 79% lo hace por iniciativa de la familia y un 14% por otros recursos.
 
Según los datos extraídos por la organización, el rango de edad de chicos y chicas atendidos/as en los dispositivos de Proyecto Joven por abuso de las tecnologías desde 2013 a 2016 es de 13 a 24 años. El 73% de las personas atendidas son hombres y el 27%, mujeres.
 
En un sondeo realizado con los centros de Proyecto Hombre, de 3 personas atendidas en el año 2013 se ha pasado a 51 personas en el año 2016, atendiendo a un total de 128 en estos 4 años.


 
Perfil de persona con abuso de TIC que solicita ayuda a Proyecto Hombre

En un sondeo realizado con los centros de Proyecto Hombre, de 3 personas atendidas en el año 2013 se hapasado a 51 personas en el año 2016, atendiendo a un total de 128 en estos 4 años.

Según los datos extraídos por la organización, el rango de edad de chicos y chicas atendidos/as en losdispositivos de Proyecto Joven por abuso de las tecnologías desde 2013 a 2016 es de 13 a 24 años. El 73% delas personas atendidas son hombres y el 27%, mujeres.

El perfil tipo responde a un chico joven, de 16 o 17 años, estudiante, con problemas de comportamiento,sin otras adicciones asociadas y que acude a Proyecto Hombre porque su familia solicita ayuda. El 57,9%de los casos, demanda tratamiento por problemas de comportamiento, conflicto familiar, fracaso escolar,falta de habilidades sociales y agresividad. Por iniciativa propia accede un 7%, mientras que el 79% lo hacepor iniciativa de la familia y un 14% por otros recursos.

El reto de Proyecto Hombre: avanzar hacia la evidencia y la evaluación de este fenómeno

Para Proyecto Hombre, el reto pasa por aumentar la conciencia social y política respecto al uso de TIC enmenores, que por su situación de especial vulnerabilidad puede poner en riesgo su desarrollo y generarescenarios de mayor regulación y control.

Desde Proyecto Hombre se trabaja en dos líneas de actuación: prevención e intervención. “Nuestro objetivoen los programas de prevención universal, selectiva e indicada que llevamos a cabo es que los menores yjóvenes hagan un uso responsable de las TIC y las familias aprendan estrategias para saber gestionar lassituaciones que se producen”, señala Bononato.

“A diferencia de las sustancias, las TIC forman parte de la vida cotidiana de todos los jóvenes (y de los adultos)y es necesario fomentar una educación de convivencia sana con ellas para evitar el abandono de otrasactividades o provocar situaciones de violencia”, concluye el presidente de la Asociación Proyecto Hombre.