Cruz Roja Española en León desarrolla el proyecto de Itinerarios sociolaborales para familias en situación de especial dificultad

viernes, 2 de junio de 2017 12:37


El proyecto de Itinerarios socioalaborales para familias en situación de especial dificultad está dirigido a familias en situación de dificultad o exclusión social, que principalmente pueden ser familias en las que todos los miembros con posibilidades de trabajar están desempleados o familias con baja intensidad laboral, que les proporciona ingresos económicos precarios. El mismo está financiado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

El programa presenta un enfoque de intervención que permite incrementar las oportunidades de conseguir un empleo de al menos un miembro de la unidad familiar. En él se incorpora el enfoque sistémico en el desarrollo de los itinerarios de inserción sociolaboral  como una respuesta específica que mejora las posibilidades de lograr el objetivo común: “encontrar un empleo”. La familia es considerada como un sistema en el que el desarrollo de los procesos de inserción laboral influye en cada una de las personas que la componen. Trabajar en familia con este objetivo, supone conseguir apoyo intensivo de los diferentes subsistemas de convivencia: conyugal, parental, fraterno… para que a través de un trabajo conjunto, se pueda profundizar en el conocimiento personal, descubrir y reconocer las capacidades de cada miembro de la familia, pactar y buscar las alianzas internas de corresponsabilidad, etc.

Desde un enfoque sociolaboral, se analiza la importancia que tiene el entorno familiar como agente socializador en la trayectoria vital de las personas, así como que sean conscientes de que este mismo entorno, la familia, puede a su vez ser agente movilizador y motor de cambio de cada una de las personas que la componen. Uno de nuestros objetivos es mejorar la colaboración entre sus miembros como un propio equipo de trabajo que persigue un objetivo común: “Que la persona más empleable encuentre un trabajo” para que así, cambie la situación socioeconómica de la familia y puedan seguir trabajando por la mejora de la empleabilidad de cada uno de ellos. Se trata de un tema de apoyo mutuo y corresponsabilidad familiar, para la búsqueda de soluciones compartidas y apoyo interno y/o externo entre los diferentes componentes de la familia.

La complementariedad y coordinación de nuestra intervención con los recursos destinados a dar respuestas a las problemáticas sociales que tenga la familia junto al acceso a ingresos por medio de un empleo, contribuirán a reducir la pobreza intergeneracional y la exclusión social.

Dentro de las fases contempladas en el itinerario de inserción sociolaboral, el enfoque sistémico se  centra más en la acogida familiar, el diagnóstico y en la orientación. En la formación e intermediación, tiene mayor peso el trabajo personalizado según objetivo profesional y plan de trabajo que necesite la persona para la mejora de su empleabilidad, si bien, el enfoque sistémico se mantiene en todo el proceso, realizando sesiones de orientación intrafamiliares para la revisión, ajuste, evaluación y refuerzo de los avances conseguidos a nivel individual y familiar.

En 2016  el proyecto itinerarios socioalaborales para familias en situación de especial dificultad se desarrolló de manera satisfactoria, alcanzándose la inserción de al menos uno de los miembros de la unidad familiar en el 79% de las unidades familiares, lo que supone un 49% de inserciones sobre el total de participantes. Se orientó a la totalidad de los y las participantes tanto individual como grupalmente, un porcentaje elevado, un 69 %  participó en acciones de formación. Se les formó en competencias personales, transversales y técnicas. También un porcentaje significativo accedió a capacitación, un 41%. 

Un peso importante tuvo la sensibilización de hombres y mujeres sobre roles de género, la misma se realizó mediante diferentes acciones de orientación individuales, grupales, sesiones intrafamiliares y también se ha formado en igualdad de oportunidades.

Las familias participantes valoraron positivamente su inclusión en el programa, participando activamente en las diferentes acciones previstas y evidenciando las ventajas de la intervención a nivel familiar, poniendo especial énfasis en las intervenciones que se realizan a nivel intrafamiliar. El definir un plan de acción familiar y establecer unos objetivos comunes supone un punto de partida para iniciar o reiniciar una búsqueda activa de empleo, al tiempo que mejoran su empleabilidad. Las acciones tienen un efecto multiplicador, aunque sólo participe uno de los miembros de la familia, tiene efecto sobre el resto.

Actualmente en el proyecto participan 14 unidades familiares, con todas ellas se ha establecido un plan de acción familiar, un 100 % de los participantes ha asistido a acciones de orientación individual, un 48% ha participado en acciones grupales de acción grupal. En cuanto a la inserción, se ha conseguido la inserción de al menos uno de los miembros de la unidad familiar en el 36%  de las mismas, y respecto a la totalidad de participantes, se ha insertado un 28%.

Concluir que intervenir desde el enfoque sistémico es positivo ya que el trabajar desde la globalidad de la unidad familiar permite dar respuestas más ajustadas a las necesidades de la misma y además, éstas tienen un efecto beneficioso sobre cada uno de los miembros de la familia.