Las políticas europeas en el Mediterráneo expulsan a las ONG que salvan vidas mientras alimentan la violación de derechos humanos

viernes, 18 de agosto de 2017 9:04

  • En los últimos días, varias ONG se han visto obligadas a abandonar sus labores de rescate en el Mediterráneo ante las amenazas de Libia, socio de la Unión Europea.
  • Esta situación es fruto de los acuerdos que la Unión Europea está firmando con países que no respetan los derechos humanos
  • El acuerdo europeo firmado con Turquía, en marzo de 2016,  provocó el desvío de los flujos migratorios. Actualmente, la mayoría de las personas llegan por Libia, un país en el que –según múltiples informes– se violan sistemáticamente los derechos humanos. Se calcula que hasta un millón de personas están atrapadas en Libia en situaciones inhumanas. A pesar de ello, Europa firmó en febrero de 2017 un acuerdo con lo que muchos colectivos consideran un Estado fallido. 
  • Los fondos públicos, por tanto, se utilizan para fortalecer a países que violan los derechos humanos e incluso como chantaje para controlar la migración. El año pasado denunciamos la concesión de fondos de cooperación a cambio del freno migratorio.
  • Con la salida de las ONG, la vida de miles de personas queda a la deriva. Desde la desaparición de la operación Mare Nostrum, en 2014, no existe ninguna misión oficial que se dedique al rescate de personas. La actuación de la UE en el Mediterráneo se limita al control de fronteras.

El agravamiento de la hostilidad hacia las ONG de rescate en Mediterráneo pone en riesgo la vida de miles de personas y la integridad de una Europa que tira por la borda sus supuestos valores humanitarios y solidarios. La decisión de Libia, respaldada por la UE, de no permitir la entrada en sus aguas territoriales a barcos de ONG agrava aún más la situación de acoso que viven las organizaciones que salvan vidas. La situación es insostenible y esta semana varias de ellas anunciaban su salida. Que se vayan del Mediterráneo las únicas organizaciones que rescatan es una muy mala noticia.

Consecuencias de acuerdos irresponsables

Los últimos datos de Frontex confirman un descenso del 72% número de llegadas a Europa el pasado año; pero confirman también un incremento del 38% en el número de personas fallecidas: casi 5.000 vidas perdidas. Eso según los datos oficiales, las cifras reales –tanto en el Mediterráneo, como en el desierto o en las distintas rutas que recorren– nunca los conoceremos. Tal situación es consecuencia directa de una Europa, sus Estados y los países socios incapaces de garantizar los derechos de quienes se ven obligados a migrar.

No es la primera vez que denunciamos políticas europeas que atentan directamente contra los derechos humanos, el deber de auxilio y los valores fundacionales de la UE. El acuerdo con Libia es una pieza más de un entramado en el que Europa viola la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos. Las consecuencias de tales decisiones son gravísimas. 

Criminalizar a quien protege la vida no es la solución; la criminalización de quien es víctima, tampoco. Mirar hacia otro lado y no denunciarlo nos haría cómplices, por eso, como organizaciones de la sociedad civil comprometidas con los Derechos Humanos y la defensa de la vida, seguiremos denunciando tales prácticas y exigiendo que Europa cumpla con su deber de protección, auxilio y garantía de derechos humanos. Exigimos que España, como miembro de la UE y cómplice de estas decisiones, cumpla sus compromisos de acogida, proteja a quien protege, respete los derechos humanos en la frontera Sur, aumente su presupuesto para cooperación y contribuya a un inmediato giro de timón de la deriva europea.


Las ONG exigen cambios inmediatos

La sociedad civil europea exige un cambio de rumbo en la deriva que está tomando Europa y sus Estados. En el Estado español, 10 ONG presentaron a la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, 5 medidas que garantizarían los derechos humanos y mejorarían la situación de la migración migrante y refugiada. 5 medidas que permitirían no dejar a las personas #SinSalidas. Hasta ahora, solo hemos obtenido la callada por respuesta.

Desde hace tiempo, numerosas ONG y colectivos recordamos al gobierno español sus obligaciones y compromisos en materia de acogida a través de la campaña VenidYA! El tiempo se agota y el gobierno no cumple lo comprometido.