175 millones de niños, niñas y jóvenes que no van al colegio viven en países ricos en recursos naturales

viernes, 15 de septiembre de 2017 10:06

Con motivo de la vuelta al cole, Entreculturas ha lanzado la campaña 'Escuelas en Peligro de Extinción'. La fuerte presión sobre los recursos minerales, fósiles, pesqueros, forestales y agrícolas y la lucha por su control, generan, además de degradación ambiental, tensión, conflictos y violencia. Donde impera la violencia, hay escasez de escuelas, de docentes, desigualdad de género y  un empobrecimiento de la población que hace que el derecho a la educación se vea vulnerado, lo que nos hace pensar que efectivamente, hay escuelas en peligro de extinción.

Según ha afirmado Daniel Villanueva, Director de la Fundación Entreculturas, “en el mundo hay 264 millones de menores que no van al colegio y dos tercios de ellos, viven en países ricos en recursos naturales”. ¿Qué ocurre en estos países? En al menos 8 de los 15 países más violentos del mundo los recursos naturales han desempeñado un papel clave en el conflicto. De los 40 conflictos que entre 1999 y 2013 han conllevado ataques directos  a la educación (destrucción de escuelas, asesinatos, agresiones o amenazas a estudiantes y a docentes), más de la mitad estaban vinculados con los recursos naturales. Los acaparamientos de tierra para proyectos extractivos, agrarios, madereros o hidroeléctricos, también amenazan la educación. En Kenia, 30.000 escuelas públicas están en riesgo de desaparecer por  esta causa.

Por eso Entreculturas ha lanzado la campaña “Escuelas en peligro de extinción” queriendo “llamar la atención sobre esta realidad y analizar las relaciones entre el derecho a la educación y la explotación de los recursos naturales; una relación que no suele plantearse de manera directa, ni ser objeto de un estudio específico” afirmaba Daniel Villanueva. Por eso la campaña va acompañada del Informe “Educación en tierra de conflicto. Claves para la paz y el desarrollo sostenible”. Y es que según explicaba Valeria Méndez de Vigo, Responsable de Estudios e Incidencia de Entreculturas, “diez de los países con indicadores educativos más bajos son ricos en recursos naturales y ocho de ellos están siendo o han sido asolados por conflictos”.  Como es el caso de la República Democrática del Congo donde desde 2013 el conflicto ha destruido al menos 500 escuelas y afectado a más de 200.000 niños, niñas y adolescentes. 

En un contexto de abrumadora riqueza natural y de recursos minerales, la inmensa mayoría de la población vive en situación de extrema pobreza, inseguridad y conflicto armado latente. Elisa Orbañanos, Directora de Proyectos del Servicio Jesuita a Refugiados en Grandes Lagos afirmaba que “sin duda, las mujeres son el colectivo más vulnerable. Ellas han visto sus cuerpos convertidos en campos de batalla a través de la utilización de la violación como arma de guerra. Reconocemos su sufrimiento pero también sus luchas y por eso vamos más allá de la ayuda de emergencia puntual (igualmente necesaria en este contexto de inseguridad y movimiento de población constante), buscando vías para el desarrollo integral y la autonomía de estas mujeres”. 

Vías como a las que se dedica Hombeline Bahati, Coordinadora de las actividades de medios de vida del Servicio Jesuita a Refugiados en Masisi, Congo. “Nuestros proyectos ponen a la persona en el centro para atajar desde ahí las dificultades sociales y económicas. Por eso apoyamos la escolarización de las niñas desplazadas por la guerra, garantizamos su permanencia en la escuela secundaria, acompañamos a las mujeres en situación de mayor vulnerabilidad de los campos en el aspecto psicosocial y ofrecemos formaciones profesionales que les permitan lanzar actividades económicas rentables, sostenibles y duraderas”.

La educación es esencial para la adecuada gestión de los recursos naturales, la preservación del medio ambiente, la construcción de la paz y el cumplimiento de los demás derechos humanos. Los procesos de paz y el desarrollo humano entretejen relaciones complejas, cuya comprensión y toma en consideración es clave para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A través de la educación se puede construir una ciudadanía comprometida con el Planeta que ayude a cambiar estas situaciones. 

Peticiones a Gobiernos e Instituciones:

  • Las Organizaciones Internacionales multilaterales deben adoptar medidas prescriptivas de transparencia y trazabilidad de los recursos naturales en zonas de conflicto.
  • Los Estados deben responsabilizarse de la acción de sus empresas en el exterior y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos y el respeto al medio ambiente en el desarrollo de sus actividades.  Para ello han de implementar “medidas apropiadas para prevenir, investigar, castigar y reparar esos abusos mediante políticas adecuadas, actividades de reglamentación y sometimiento a la justicia”, según los principios rectores aprobados por el Consejo de lo Derechos Humanos de las Nacione Unidas  y tal como recoge el  Plan de Derechos Humanos y Empresas, recientemente aprobado por el Gobierno de España. 
  • Las empresas han de incorporar principios de la economía social  que comparte los valores y principios rectores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las naciones Unidas y, en particular,  el Objetivo 8. Estos valores se recogen en la Declaración de Madrid “La Economía Social, un modelo empresarial para el futuro de la Unión Europea”.
  • El apoyo de España a la Resolución 26/9 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la elaboración de “Un instrumento jurídicamente vinculante para regular las actividades de las empresas transnacionales y otras empresas en el Derecho Internacional de los derechos humanos”.
  • Los países donantes, las agencias y autoridades competentes en materia de cooperación internacional para el desarrollo deben asumir esta mirada en sus instrumentos de planificación.
  • Los Gobiernos deben prestar especial atención a la coherencia de políticas exteriores y domésticas promoviendo políticas y programas que aborden de manera integral los nexos entre educación, explotación de recursos naturales y conflictos asociados en el marco de la agenda 2030.
  • La Cooperación Española debe aumentar la financiación destinada a educación en situaciones de emergencia y conflicto. Recomendamos al Gobierno de España y a las CCAA cumplir con el objetivo mínimo de destinar el 4% de la Ayuda destinada a Ayuda Humanitaria a educación en emergencias.
  • Recomendamos al Gobierno de España y a las CCAA el desarrollo de políticas coordinadas de Educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía global en el ámbito de la cooperación internacional y de la educación.