“Neopolitan”, la nueva ciudadanía que despierta ante el consumismo

jueves, 15 de marzo de 2018 10:23

  • Greenpeace destaca en el día del consumidor el poder de la ciudadanía para conseguir un planeta y una vida más saludable
  • Si seguimos con nuestro actual ritmo de consumo, la población española necesitaría 3,5 veces su territorio para satisfacer los recursos naturales que demandamos
  • Menos y mejor son las claves para contrarrestar datos como que hoy compramos un 60% más de ropa y la mantenemos la mitad de tiempo que hace 15 años


Si alguien tiene poder hoy día para cambiar el mundo son las personas consumidoras, por lo que en la celebración de su día Greenpeace ha querido mandarles un guiño con la figura del “neopolitan”. Se trata de una nueva ciudadanía que empieza a despuntar, que se pregunta los significados de las etiquetas, que cree que los verdaderos malos humos son los de los coches y que cuando ve una cebolla en un supermercado cubierta de plástico y en bandeja de poliespan se pregunta si esta no tiene ya suficientes capas…

Para esta iniciativa la organización ha lanzado un divertido vídeo en el que en un minuto se cuenta la problemática del sobreconsumo y las soluciones que hay y ha divulgado viñetas de “neopolitans” realizadas por el popular diseñador Alfonso Casas

ILUSTRACIONES Y VÍDEO EN ALTA CALIDAD PARA PRENSA AQUÍ.

Con esta campaña Greenpeace pone sobre la mesa una nueva realidad insostenible: sin apenas darnos cuenta, nos ha absorbido una sociedad de consumo donde prima lo rápido, lo barato, el usar y tirar, lo individual… Las empresas se han hecho dueñas de la palabra felicidad, nos la han comprado. Pero, al afectar a cada ámbito de nuestra vida el consumo nos da a su vez muchas oportunidades de realizar cambios rápidos, reales. Cada momento del día podemos aprovechar a romper ese círculo, a exigir información de lo que compramos, de lo que comemos y poder elegir. Un cambio global de mentalidades, una conciencia de las consecuencias de nuestros hábitos de consumo para las personas y para el planeta es la clave para poder revertir la tendencia actual. Así, podremos mejorar hábitos desde elegir qué desayunamos, qué productos de cuidados usamos, la ropa que nos ponemos, los utensilios que compramos, la forma en la que llegamos al trabajo, la energía con la que calentamos la casa y así hasta la noche. 

“Con cada acto de consumo emitimos un voto y decidimos qué tipo de empresa apoyamos, una que comete abusos sociales, económicos y ambientales o todo lo contrario. Es hora de optar por personas que consuman de manera consciente como una forma para luchar contra la pérdida de biodiversidad y el cambio climático”, ha declarado Celia Ojeda, responsable de la campaña de Consumo de Greenpeace. “Debemos bajar los ritmos frenéticos, reconectar con el origen del producto, primar la calidad frente a la cantidad y romper el mito de que lo desechable es un símbolo de progreso y de éxito. Ha llegado el momento en el que la sociedad tome el control del planeta que desea bajo decisiones que toma a diario”, ha añadido Ojeda. 


Cuando las cifras son insostenibles

  • Los actuales patrones de consumo nos indican que los españoles necesitaríamos casi 3,5 veces nuestro territorio para satisfacer los recursos naturales que demandamos.
  • Ropa: De media, una persona compra en la actualidad un 60% más de ropa y la mantiene la mitad de tiempo que hace 15 años (1). La industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta, no solo por los tóxicos que se utilizan en su fabricación, sino también por su transporte. Reutilizar, reparar, conservar la ropa reduce las emisiones de CO2, agua y materias primas. Otra alternativa es optar por moda ética y sostenible.
  • Plásticos: La producción global de plásticos se ha disparado en las últimas décadas. Entre 2002-2013 aumentó un 50%: de 204 millones de toneladas a 299 millones de toneladas. Cada año los océanos reciben 12 millones de toneladas de basura, de la que la mayor parte son plásticos. La mayor parte de los plásticos se emplean en la fabricación de envases, es decir, en productos de un solo uso. En Europa la demanda de plásticos para envases fue del 39% en 2013, y en España ascendió al 45%. Una botella de plástico está unos minutos en nuestras manos y tarda 500 años en degradarse.
  • Carne: La ganadería es responsable de la emisión del 14% de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) (2), emite los mismos que todo el sector del transporte junto a nivel mundial. En particular la ganadería industrial es la responsable de una alta pérdida de biodiversidad del planeta, de un elevado consumo de agua y de la contaminación de los acuíferos, de un consumo exagerado de antibióticos, de la destrucción del modo de vida rural y además no cuida el bienestar animal. Para producir 1kg de filete de ternera son necesarios 15.000 litros de agua, mientras que para producir 1 kg de zanahorias hacen falta 131 litros. Si reducimos un 50% nuestro consumo actual de carne para 2050 conseguiremos unas personas y un planeta más sano.
  • Transporte: El transporte es el principal causante de la contaminación atmosférica en las ciudades. Las mayores áreas metropolitanas representan prácticamente la mitad de todas las emisiones causadas por los desplazamientos de índole urbano y/o metropolitano (3).