Greenpeace consigue un millón de firmas para que los supermercados eliminen los plásticos de un solo uso

jueves, 19 de abril de 2018 17:33

  • Más de un millón de personas alrededor del mundo han exigido a las empresas y los supermercados que acaben con el sobreenvasado y den alternativas al consumidor
  • Cada año más de un millón de aves marinas y más de 100.000 mamíferos marinos mueren a causa de los plásticos que se encuentran en los océanos
  • Greenpeace cree que no solo deben actuar las personas consumidoras, sino que también hay que alcanzar un compromiso de las corporaciones y empresas



Ya son más de un millón las personas que se han sumado a la petición que Greenpeace ha lanzado a nivel internacional para pedir a las empresas y supermercados que eliminen los plásticos de un solo uso y den alternativas a las personas consumidoras. 

De momento se han recogido firmas en 12 países diferentes entre los que se encuentran Estados Unidos, Filipinas, España, Rusia, Países Bajos e Inglaterra. A esta iniciativa se ha unido una campaña masiva para compartir fotos de envases de plásticoridículos en las redes sociales etiquetando a los supermercados que los venden para llamar la atención a las grandes empresas sobre el problema que han ayudado a crear y del que no se quieren responsabilizar. 

Hasta 12 millones de toneladas de estos residuos llegan cada año al mar, ahogando a la fauna marina e indirectamente afectando al ser humano. Se estima que cada año más de un millón de aves marinas y más de 100.000 mamíferos marinos mueren a causa de los plásticos que se encuentran en los océanos (Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP)). Para frenar esta crisis medioambiental es necesario que se reduzca la producción de plásticos y se eliminen de inmediato los plásticos de un solo uso de los productos que consumimos. 

Greenpeace, como parte del movimiento #BreakFreeFromPlastic formado por más de 1100 organizaciones, está fomentando que los ciudadanos y ciudadanas del mundo contribuyan a “Un Millón de Acciones Contra el Plástico”: acciones que presionaran a las corporaciones, fabricantes, distribuidores, restaurantes, supermercados y otras empresas a reducir su dependencia de los plásticos de un solo uso.

“Estamos llegando a un punto de inflexión respecto a los plásticos de un solo uso, y es hora de que cualquier empresa o supermercado a la que le importe la salud de nuestro planeta vaya más allá de proponer el reciclaje como la única solución. Los plásticos de usar y tirar siguen llegando a nuestros océanos, nuestros ríos y nuestras comunidades a un ritmo alarmante”, afirma Alba García responsable de la campana de plásticos en Greenpeace. “Es hora de afrontar la realidad de que simplemente no podemos resolver este problema reciclando. Necesitamos hacer frente a la adicción de las empresas por los plásticos de un solo uso y ser capaces de dirigir sus operaciones hacia un camino mejor. Greenpeace demanda a supermercados y empresas pioneras que quieran luchar para parar la contaminación por plásticos que inunda nuestros océanos”, añade. 

La organización ecologista ha pasado a la acción con diferentes iniciativas que están teniendo lugar en este mes de abril para rechazar los plásticos de un solo uso que las empresas ponen en el mercado. Así, en España, como parte del movimiento denominado #DesnudaLaFruta, el próximo sábado, 21 de abril, grupos locales de voluntarios de Greenpeace visitarán multitud de supermercados para exigir soluciones y sensibilizar a los consumidores sobre la cantidad de envases de plástico que adquieren a diario al comprar sus productos. Además, la organización ha hecho una llamada a la acción para que la ciudadanía denuncie la forma en que los supermercados presentan sus productos, subiendo fotos a redes sociales de frutas y verduras sobreenvasadas poniéndoles el hastag #DesnudaLaFruta. 

En otra decena de países se han realizado actividades para denunciar el uso abusivo de los plásticos de un solo uso.

– En Estados Unidos se han desplegado pancartas cerca del famoso puente de Golden Gate en San Francisco con los mensajes “Break Free From Plastic” y “Stop Corporate Plastic Pollution”, y han usado un globo aerostático con el mensaje #BreakFreeFromPlastic en el festival medioambiental más grande del mundo en Texas.

– En Rusia, se han instalado tres vallas publicitarias en el exterior de un supermercado de la cadena de distribución de alimentos más grande del país para presionar a la compañía a que actúe frente a las bolsas de plástico de un solo uso. 

– En Filipinas, Greenpeace se asoció con un colectivo de artistas locales para organizar varios festivales de arte, que atrajo a personas cuyo objetivo es vivir en un mundo libre de plásticos o reducir la cantidad de residuos que generan. 
– En Sudáfrica, Senegal, Camerún, y Kenia, Greenpeace Africa está trabajando con voluntarios para llevar a cabo limpiezas de costas y urbanas, al igual que auditorías de marcas para identificar qué compañías son las responsables de la contaminación por plásticos.

– En México, un grupo de activistas ha recogido y fotografiado envases de siete grandes corporaciones y el artista Francisco Javier Calvillo ha realizado una escultura de área de una tortuga gigante con un caparazón repleto de plásticos y un mensaje para las corporaciones que contaminan nuestros mares.

– En diferentes playas alrededor de Europa diferentes artistas han realizado diseños en arena de animales marinos afectados por plásticos.

“La solución es cerrar el grifo a los plásticos y eliminar definitivamente los de un solo uso y no esenciales en nuestra vida. El aumento del rechazo hacia estos productos debería ser visto por los cargos políticos como una señal de que la ciudadanía quiere que sus representantes la protejan de las continuas embestidas de una industria comprometida a buscar mayores márgenes de beneficio a expensas de un planeta que ya se está ahogando en plástico”, afirma Von Hernández, coordinador global de Break Free From Plastic.

Los supermercados y las grandes empresas no pueden seguir promoviendo solo el reciclaje y poniendo la responsabilidad sobre las personas que consumen sus productos, cuando son incapaces de tomar medidas valientes para dejar de producir plásticos de un solo uso.