La minería de profundidad no es el futuro ni la necesitas para tu smartphone

lunes, 29 de julio de 2019 9:49


Imagínate que estuvieras pensando en enviar monstruosas máquinas al fondo más profundo del mar, que está lleno de criaturas marinas que no se encuentran en ningún otro lugar de la Tierra. Si tuvieras esta idea en mente, necesitarías una muy buena historia para convencer a los políticos y a las políticas de que tu idea es una muy buena idea. Esto es exactamente lo que la industria de la minería en aguas en profundidad está haciendo.


¿Sabes como la maquinaria de relaciones públicas y lobby de esta industria está consiguiendo el apoyo de la clase política? Aquí van tres mitos sobre la minería de aguas en profundidad que se están difundiendo:

1. Es una solución verde para las energías renovables y las baterías de coches eléctricos

Un puñado de compañías mineras marinas están promoviendo este negocio como una solución “verde”. Afirman que la minería de metales y minerales del fondo del mar es necesaria para la energía renovable y para las baterías de coches eléctricos. De hecho hay empresas como “DeepGreen”, un sutil nombre, en las que hasta su director ha declarado esto a los gobiernos: “Personalmente, me siento muy incómodo cuando la gente nos describe como mineros de aguas profundas”.


Es lo que se conoce como “greenwashing” o lavado de imagen verde. La minería de profundidad no es una solución “verde” e incluso agrava el cambio climático, pues el fondo marino es nuestra mejor defensa contra este grave problema ya que el sedimento del fondo atrapa el carbono. Remover o alterar el lecho marino podría interrumpir este ciclo natural y provocar que se libere ese carbono almacenado en el océano, lo que conllevaría un aumento de temperatura.

Además, las personas expertas en renovables señalan que una revolución energética que nos proporcione energía 100% renovable para 2050 se puede llevar a cabo sin minería en el mar. Un estudio de este año ha demostrado que para mantener el aumento de la temperatura promedio mundial por debajo del 1,5ºC hay que mejorar en la reutilización y reciclaje de materiales electrónicos.

2. Ayuda a evitar abusos contra los derechos humanos

La industria minera marina insiste en que esta práctica es la única solución para parar algunos abusos contra los derechos humanos, como son el trabajo infantil, las condiciones laborales de alto riesgo o los riesgos para la salud que conlleva la minería en tierra. Aunque procede decir primero que la defensa de los derechos humanos y la conservación del medio ambiente son parte de la misma lucha y las industrias mineras de todo el mundo han socavado ambas.

También es obvio decir que de un océano vivo y sano dependen comunidades costeras de todo el planeta, por su seguridad alimentaria y la protección del clima. Destruir innecesariamente el fondo marino es un grave error.

Tampoco hay evidencias de que el desarrollo de la minería en alta mar ponga fin a la minería en tierra y a la explotación de seres humanos. La realidad es que extraer metales o minerales para nuestros dispositivos electrónicos no debería dañar a nadie, ni a seres humanos, ni a animales, ni a ecosistemas. Lo que nos lleva al siguiente mito…

3. Es fundamental para que tengas tu próximo teléfono

Un frecuente argumento de esta industria es que sin los minerales y metales del fondo marino no se podrá cubrir la demanda mundial de smartphones, ordenadores y portátiles.



Afirmaciones sin embargo que no han sido respaldadas ni aceptadas por el sector tecnológico. Los gigantes electrónicos en la actualidad no tienen ningún material extraído de las profundidades marinas en sus cadenas de suministro y queremos que siga siendo así.

Dadas las contundentes argumentaciones de la comunidad científica del impacto de esta minería, las marcas de productos electrónicos deben poner freno a la explotación sin fin de recursos y realizar una transición hacia una “economía circular”.

Cada vez generamos más residuos de productos electrónicos que han quedado obsoletos o no funcionan. Un ejercicio de “economía circular” bloquearía este sistema de “fabricar-comprar-tirar”, el modelo actual de consumo en tecnología que tiene un impacto ambiental cada vez mayor; minimizaríamos los desechos mediante el reciclaje y se centraría en el diseño de dispositivos más inteligentes con un reducido uso de metales y menos programados para su obsolescencia.

Necesitamos que los gigantes tecnológicos tomen las riendas. Tesla y Panasonic se han comprometido a eliminar el cobalto, uno de los minerales objetivo de la industria minera marina, durante la próxima década. Pero las compañías mineras están posicionándose en contra de un Tratado Global de los Océanos para el control de esta actividad.

Pedimos a Google, Apple y HP que exijan que se deje de usar su marca para justificar la minería en el mar. Porque si el lobby minero dice que es esencial para su futuro destruir los fondos marinos, para nuestro futuro esta actividad es un peligro. Y el futuro nos pertenece a todos y todas.


**Fuente: https://es.greenpeace.org/